Extracciones

Por muchos motivos usted y los doctores de el equipo de el Dr. Robert S. Kiken, DDS pueden decidir que usted necesita de una extracción dental. Algunos dientes se extraen porque están severamente cariados; otros pueden presentar una enfermedad periodontal avanzada ,o se han roto de forma que no se puede reparar. Otros dientes pueden necesitar una extracción porque están mal ubicados en la boca (como dientes retenidos), o en preparación para un tratamiento de ortodoncia.

La extracción de un solo diente puede conducir a problemas relacionados con la capacidad de masticar, problemas con la articulación de la mandíbula, la posición de otros dientes y puede tener un gran impacto en su salud dental.

Para evitar estas complicaciones, en la mayoría de los casos, El doctor  Robert S. Kiken, DDS hablará de alternativas a las extracciones, así como el reemplazo del diente extraído.

El Proceso de Extracción

En el momento de la extracción el doctor deberá entumecer su diente, maxilar y encías que rodean el área, con un anestésico local.

Durante el proceso de la extracción usted sentirá bastante presión. Esto es debido al firme balanceo del diente para agrandar el alveolo para la extracción.

Usted sentirá la presión sin dolor ya que la anestesia ha entumecido los nervios deteniendo la transferencia del dolor, sin embargo los nervios que transmiten presión no están profundamente afectados.

Si usted experimenta dolor en cualquier momento durante la extracción, por favor déjenos saber inmediatamente.

Seccionando un diente

Algunos dientes requieren que se les seccione. Este es un procedimiento muy común que se realiza cuando un diente está anclado muy firmemente en el alveolo, o cuando la raíz es curva y el alveolo no puede expandirse lo suficiente para remover el diente. El doctor simplemente corta el diente en secciones y remueve una sección por vez.

Después de una Extracción Dental

Después de la extracción del diente, es importante que se forme un coágulo de sangre para detener el sangrado y comenzar el proceso de curación. Muerda una gasa por 30-45 minutos inmediatamente después de la cita. Si el sangrado o supuración todavía persiste, coloque otra gasa y muerda firmemente por otros 30 minutos. Quizás tengas que hacer esto varias veces para detener el flujo de sangre.

Después de que forma el coágulo de sangre es importante no perturbarlo ni desalojarlo. No enjuague vigorosamente, no chupe pajita,no use popotes, no fume, no beba alcohol ni cepille los dientes al lado del sitio de extracción por 24 horas. Estas actividades pueden desalojar o disolver el coágulo y obstaculizar el proceso de curación. Limitar el ejercicio vigoroso para las próximas 24 horas, ya que esto aumenta la presión arterial y puede causar más sangrado en el sitio de extracción.

Después que se extrae el diente puede sentir algo de dolor y experimentar algo de hinchazón. Una bolsa de hielo o una bolsa de vegetales o maíz congelados sin abrir, aplicada al área, mantendrá el hinchazón al mínimo. Tome medicamentos para el dolor según lo prescripto. La hinchazón generalmente desaparece después de 48 horas.

Use medicación para el dolor como se le indique. Llame a nuestra oficina si el medicamento no parece estar funcionando. Si se prescriben antibióticos, continúe tomándolos durante el tiempo indicado, incluso si los signos y síntomas de infección se han ido. Beba mucho líquido y coma alimentos nutritivos y blandos en el día de la extracción. Puede comer normalmente tan pronto como se sienta cómodo al respecto.

Es importante retomar su rutina dental normal después de 24 horas. Esto debe incluir el cepillado de los dientes y el uso del hilo dental por lo menos una vez al día. Esto acelerará la curación y ayuda a mantener la boca fresca y limpia.

Después de algunos días usted debe sentirse bien y puede reanudar sus actividades normales. Si usted tiene sangrado, dolor severo, continua la hinchazón por 2-3 días, o una reacción al medicamento, llame a nuestra oficina inmediatamente.